Argentina, 18 de Julio de 1994, el reloj marcaba las 9 y 54 de la mañana, cuando de pronto, una Renaul Trafic blanca cargada de nitrato de amonio estalló en la puerta de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA). El local y otros edificios quedaron reducidos a escombros. El atentado dejó como saldo 85 personas muertas y 300 heridas.
"Anita, perdida en la ciudad", es una de esas historias del peor ataque terrorista que sufriera este país. Dirigida por Marcos Carnevale, este film nos ofrece una mirada distinta de las personas, con sus miserias, bondades, esperanzas, pero siempre con esa voluntad de no envolverse en lo miserable y canallezco. Es conmovedor, por las pérdidas emocionales, espirituales y físicas que experimentan los personajes; esperanzador, por las actitudes de seres humanos que también desean recuperar la confianza en sí mismos pero, sobre todo, es cálido porque sabe tratar temas que diariamente son indiferentes para la sociedad.
La historia comienza cuando Dorita (Norma Aleandro) madre de Anita se encuentra junto a ella acomodando los productos de la tienda y le dice que debe ir a la mutual y que regresará "cuando la aguja del reloj llegue arriba", lo cual nunca sucedió, pues quedó atrapada entre los escombros.
Luego del caos, Anita logra recuperarse, sale de la tienda herida, asustada y empieza su propia historia, paralela a la de su hermano Ariel (Peto Menahem) quien se entera de la desgracia por sus propios compañeros de trabajo, corre desesperado al negocio de su madre, pero no encontrará a nadie.

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